Aquí detallaremos algunos de los trastornos más frecuentes que pueden aparecer en los hombres a la hora de concebir. Vale recordar que la infertilidad nada afecta la virilidad del hombre y no tiene ninguna relación con sus condiciones de amante e, incluso, sus aptitudes de padre. En la mayoría de los casos, los problemas de infertilidad tienen solución; lo importante es conocerlos e implementar el tratamiento adecuado junto al médico.
Algunos de los trastornos más comunes que un hombre puede tener para concebir, son los siguientes:
Deficiencia espermática:
Puede ser que el semen no contenga espermatozoides por una deficiencia testicular, aunque es un caso que no suele darse con frecuencia.
La mayoría de las veces que hay deficiencia espermática es porque la cantidad de espermatozoides es poca, tienen poca movilidad o son débiles.
Mal funcionamiento hormonal:
La pituitaria: Si esta glándula no libera suficientes hormonas luteneizante (HL) y hormonas folículo estimulante (HFE), la capacidad para producir espermatozoides se verá seriamente afectada.
Tiroides y suprarrenales: Su incorrecto funcionamiento afectan la producción de espermatozoides.
Problemas anatómicos:
En los testículos: existen dos trastornos bastante comunes, la hidrocele, que es un exceso de fluido lubricante que cubre los testículos; y la varicocele o agrandamiento de venas del escroto y testículos.
Eyaculación retrógrada: La descarga se produce hacia atrás, es decir, hacia la vejiga en lugar de producirse por la uretra.
Bloqueo de conducto deferente: esto sucede cuando unos o los dos conductos que unen los testículos a las vesículas seminales se obstruyen, puede deberse a una condición innata o por infección.
Problemas inmunológicos:
En este caso, el sistema inmunológico del hombre produce anticuerpos que atacan a sus propios espermatozoides porque, por alguna razón, los ve como cuerpos extraños. Puede deberse por algún traumatismo o infección.
Fuente: nosotros2