La búsqueda del embarazo que no se concreta es una causa de estrés, angustia y frustración para una pareja si no existe la adecuada contención psicológica. Las expectativas y las esperanzas que mes a mes se ponen en juego van desgastando la relación y provocan roces entre. Cuando los encuentros sexuales se limitan a alcanzar el embarazo, se pierde el deseo debajo del conteo de los días fértiles, las inyecciones de esperma, la estimulación ovárica y los tecnicismos médicos.
Las técnicas para ayudar a concebir a personas con problemas de esterilidad o infertilidad avanzan a pasos agigantados. Pero no se trata solamente de un tratamiento médico más, hay muchas emociones de por medio y el factor psicológico no debería ser desatendido por la ciencia. El proceso puede ser largo, si bien las probabilidades de éxito de las técnicas de reproducción asistida son cada vez más altas, el logro del embarazo puede requerir de varios intentos.
Con frecuencia la pareja se siente sometida a un gran control médico sobre su intimidad, lo que quita pasión y espontaneidad al encuentro sexual. Los varones pueden llegar a padecer trastornos como impotencia y eyaculación precoz y las mujeres pueden tener dolor durante la relación y no llegar al orgasmo.
Además del estrés y la ansiedad que conlleva probar y esperar el resultado del test de embarazo todos los meses, puede aparecer el sentimiento de culpa que afecta tanto a los hombres como a las mujeres. Poder manejar este sentimiento que la razón, a veces, no logra dominar es una de las claves para el éxito del tratamiento y hace mucho más relajado y placentero el camino de la búsqueda.
No olvidemos que, a veces, las parejas están presionadas por la familia y el entorno además de sus propias presiones y deseos, generando una obsesión con el tema que tiene el efecto contrario al buscado.
"La infertilidad y su influencia en la sexualidad de la pareja es un tema que hoy se aborda desde la naturalidad, se habla de manera espontánea y se tiene muy en cuenta en el momento de comenzar con los tratamientos de fertilización asistida", explica para infobae.com el doctor Quintana, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER).
Es importante que la sexualidad no quede asociada únicamente a la reproducción porque se corre el riesgo de que se convierta en algo mecánico y la pareja pierda el deseo y el placer del encuentro. La sexualidad debe ser un espacio íntimo y de compartir con el otro enfrentando el tema y las emociones que cada uno tenga. La pareja debe salir fortalecida de la experiencia y no desgastada, lo que se busca es un hijo y una pareja en crisis no es el ámbito ideal para recibirlo y criarlo.
El médico tiene que cumplir la función de sostén y apoyo y es muy recomendable que la pareja realice una terapia psicológica paralelamente a la terápia de reproducción asistida, ya que los médicos no siempre están preparados para brindar la contención necesaria a nivel emotivo y psicológico.
La clave es encarar el tratamiento en forma integral para que la pareja no dañe su vínculo. La solución es reconocer todos los aspectos de un trastornos de fertilidad y apoyar al matrimonio en el estrés que implica. Un buen tratamiento siempre mejora la sexualidad de la pareja.
Por Bárbara Gallotta