La incidencia de cáncer infantil esta aumentando, a la vez que aumenta la esperanza de vida después del cáncer, alcanzando en algunos casos una supervivencia a los cinco años de mas del 90%. Esto se debe fundamentalmente a la mejora en los tratamientos antineoplásicos, pero el efecto de estos sobre el ovario consiste en la posible aparición de fallo ovárico precoz (FOP), lo que es consecuencia de la sensibilidad de los ovarios a los quimioterapicos y a las radiaciones ionizantes; dependiendo esto, de la edad, el fármaco usado y la dosis.
Otras patologías benignas ováricas en las que la cirugía obliga en ocasiones a procedimientos no conservadores (endometriosis), miomectomias con apertura de cavidad, enfermedades autoinmunes (sistema inmune contra tejidos propios), o el simple hecho de desear demorar la gestación por situaciones personales no propicias, pueden tener cavida en las estrategias para conservar los ovocitos en un banco especifico, para futuras gestaciones en mejores condiciones.
Algunas medidas han venido realizándose durante pasados años con poco éxito final, en cuanto a conseguir un hijo en casa. Con la vitrificación de ovocitos maduros se ha conseguido una supervivencia del 95% de los óvulos vitrificados y una tasa de embarazo del 50% de las mujeres a las que se les han transferido embriones procedentes de dicha vitrificacion, cuando la tasa de embarazo con óvulos congelados de forma convencional era menor del 30%.
Dra. Enriqueta Garijo Lopez
Jefe Clinico de la Unidad de Reproduccion Asistida
Hospital La Moraleja (Madrid)