Para lograr un embarazo saludable es indispensable tomar algunas precauciones que garanticen que la salud de los padres, en particular la de la madre, estén en perfecto estado. La salud de la madre es fundamental para la salud del embarazo y la del bebé.
Asi que antes de empezar la búsqueda, es importante que la mujer esté protegida de las siguientes enfermedades infecciosas y prevenir el riesgo de contraerlas durante el embarazo:
Rubeola
Varicela
Hepatitis
Si la mujer no padeció estas enfermedades ni fue vacunada se recomienda aplicar la vacuna antes de comenzar a buscar el embarazo, ya que si se contraen durante la gestación pueden ocasionar malformaciones y hasta causar abortos. Una vez aplicada la vacuna se debe esperar tres meses para embarazarse.
Toxoplasmosis
Si la mujer no la tuvo, debe incrementar el cuidado para no contagiarse ya que no hay vacuna contra esta enfermedad. Hay que evitar ingerir carne mal cocida, el contacto con gatos desconocidos o callejeros y el consumo de verduras y frutas mal lavadas.
Sífilis
Sida
Se detectan por medio de análisis de sangre y se aplica tratamiento adecuado para garantizar la salud del bebé.
El ácido fólico
Esta vitamina ayuda a prevenir malformaciones severas, en especial las de columna vertebral, que pueden traer problemas neurológicos al bebé. Lo ideal es que la futura madre comience dos o tres meses antes y hasta el segundo mes del embarazo a ingerir ácido fólico.
El peso ideal
Ni el exceso ni la falta son buenos a la hora de embarazarse. Lo más cerca posible del peso ideal que se pueda, mejor.
Toxicos
Alcohol, tabaco, drogas y cualquier otra sustancia con componentes tóxito debe suprimirse desde el momento en que comienza a buscarse el embarazo. No sólo son muy perjudiciales para el bebé sino que pueden provocar problemas para concebir.